«¿Pero
es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?
La
carga más pesada nos destroza... pero a la vez es la imagen de la
más intensa plenitud. Cuanto más pesada sea la carga más real y
verdadera será la vida. Por el contrario, la ausencia absoluta de
carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, se
distancie de la tierra y que sus movimientos sean tan libres como
insignificantes.
Entonces
¿qué hemos de elegir?¿el peso o la levedad?».

No
recuerdo como llegué a descubrir a este señor, ni hace cuanto
exactamente de ello, pero desde el momento en el que escuché su
nombre supe que había encontrado un escritor de mi gusto. Milan
Kundera me atrapó antes siquiera de leerme alguno de sus
trabajos. Tal vez me atrajo lo rocambolesco de su vida, con libros
censurados en su República Checa natal hasta entrado el mismísimo
siglo XXI o quizás fue por lo profundo de títulos como el que hoy
os traigo, La insoportable levedad del ser.
Sencillamente cautivador.
He
escuchado opiniones diversas sobre como catalogar esta obra de
Kundera, que si filosófica, psicológica o simplemente emocional y
aunque es verdad que hace muchas referencias, sobretodo a la obra de
Nietzsche, a mi me gusta considerarla como una novela social, crítica
con el socialismo/comunismo que a mi entender es el fin último por
el que fue escrita. Más allá de que desentierre minuciosamente las
emociones y sentimientos humanos, de que intente hacernos entender el
porqué del comportamiento humano mediante la filosofía, yo me quedo
con la parte social del libro, de como retrata a la sociedad de ese
momento y lugar.
Para
que os pongáis en situación, La insoportable
levedad del ser narra los acontecimientos sociales y políticos
que se desarrollaron en Praga (fundamentalmente) a finales de los
sesenta y siguientes, en lo que históricamente se conoce como
Primavera de Praga (1968) y la posterior Invasión del
Pacto de Varsovia a Checoslovaquia. Si os soy sincero para
hacerme una idea más detallada y un poco más global, tuve que leer
por mi cuenta más acerca de estos hechos, pues aunque se relatan con
rigor, esta, no es una novela histórica. Pues bien, en el transcurso
de estos acontecimientos Milan Kundera nos presenta las relaciones
personales que van apareciendo entre los 4 personajes principales.
Son Tomás, Teresa, Franz y Sabina los que con sus vidas,
especialmente en el tema amoroso/sentimental, nos permiten
profundizar en la esencia del hombre.
No
diré mucho más sobre el argumento, pues aunque quisiera
tampoco podría. La mínima trama desarrollada carece de atractivo,
pero tampoco es lo importante, de hecho el autor refiere en
diferentes capítulos, los mismos hechos pero cambiando el personaje
y su punto de vista. Este acierto narrativo, que nos permite
comprender las dos realidades de un mismo hecho, juega sin embargo,
en contra de la adicción a sus páginas y nos “obliga” a
profundizar en la lectura, a leer a conciencia, para continuar
motivados y encontrar realmente el poderío de las palabras de
Kundera, que de otra manera pasarían superficialmente por nosotros.
Valga
para resumir esta historia y su influjo en mi leve persona, la
infinitud de frases subrayadas que he realizado en el papel. A cada
instante Kundera nos sorprende con reflexiones verosímiles de
aspectos sobre los que no nos hemos parado a meditar y aunque su
lectura se hace un poco lenta, (mejor dicho, se debería hacer un
poco lenta para poder absorber toda la magia posible) he disfrutado y
porque no decirlo, he llegado a comprender mejor algunas reacciones o
sentimientos propios.
Fd: El lector Invisible
